domingo, 27 de marzo de 2011

Decálogo contra las fiestas que promueven el maltrato animal



 
1. De la crueldad gratuita sobre animales a la abolición de la tortura en las fiestas tradicionales.
Un indicador de la madurez moral de nuestras sociedades humanas está en el reconocimiento y ampliación de nuestra responsabilidad en el trato que dispensa a los animales domésticos, y en la existencia de violencia gratuita hacia ellos en las fiestas y celebraciones colectivas. El compromiso con la dignidad de la vida y la de los seres vivos cuestiona los malos tratos físicos, psicológicos que se les infringen, y que comportan en numerosas ocasiones la tortura y muerte de los animales empleados en las fiestas. Nuestra moral práctica ha de ampliarse y huir de un “todo vale” insensible y aislado, de un relativismo moral implícito que justifica el daño infringido a los animales en nombre de la tradición o de la cultura. Contrariamente, las tradiciones y costumbres en su forma institucionalizada incorporan un potencial de dinamismo social y cultural abierto a la innovación a favor del bienestar animal y del freno a la crueldad gratuita y la tortura.

2. De fiestas con maltrato animal  a la protección legal y el respeto a los animales
En muchos espectáculos taurinos populares y no taurinos los animales son perseguidos, acosados y finalmente sacrificados. Las instituciones públicas no sólo autorizan, sino que a menudo organizan y subvencionan la atrocidades con animales. También en algunas cadenas de televisión se incluyen en sus programas los reportajes sobre estos crueles espectáculos, favoreciendo así la insensibilidad social hacia la sangre y la tortura infringida a seres sintientes que sufren con dolor la crueldad humana. Son urgentes cambios en legislaciones hacia una menor tolerancia con la violencia  festiva que maltrata a los animales y a la vez degrada moralmente al conjunto de la sociedad. Las políticas festivas han de innovarse con alternativas recreativas enriquecedoras, solidarias y cohesivas, y sin dosis de maltrato y crueldad animal.

3. De la enseñanza del “arte de matar” a la enseñanza del respeto y cuidado de los animales
El derecho a una vida digna, sin tortura y sin un trato inhumano y degradante, no se aplica a los toros y caballos víctimas de las corridas. En las escuelas taurinas subvencionadas con recursos públicos se enseña a “torturar” a animales, a pesar de que la educación basada en la crueldad animal se opone radicalmente a los valores educativos de no-violencia y de dignidad y respeto hacia los animales. Es necesaria una profunda renovación pedagógica en el sistema de enseñanza dirigida específicamente al desarrollo de una educación ambiental que favorezca una nueva reflexividad y compromisos con el resto de seres vivos, con nuevas formas de relación y convivencia que no comporte un dolor y sufrimiento innecesario a los animales. Este nuevo cuidado y respeto hacia los animales ha de ser de ejemplaridad pública por parte de las instituciones, además de ser una exigencia más en nuestras relaciones  cotidianas.

4. Fin de las subvenciones públicas a los fiestas taurinas
Más de 60.000 animales entre toros y vaquillas son masacrados en las fiestas taurinas, además de cientos de caballos que son heridos de muerte en las corridas de toros. Cada año cientos de pueblos españoles celebran algún festejo que incluye la “tortura y matanza” de animales, y a pesar de que el número de seguidores es escaso, se da un gran apoyo gubernamental. Sólo cuatro o cinco plazas de toros subsisten por sus propios medios, el resto recibe subvenciones públicas por parte de los gobiernos autonómicos que administran y gestionan las plazas de toros deficitarias, y por parte de los ayuntamientos.
Los toros de lidia han de distinguirse de la cabaña ganadera y no deben obtener las ayudas europeas destinadas a la ganadería. Los ganaderos también se benefician de las ayudas económicas de la Unión Europea al considerar que la cría de toros de lidia y su sacrificio en las corridas de toros se trata de una actividad ganadera de producción de carne y alimento. Pero el Convenio Europeo de protección de los animales en explotaciones ganaderas prohíbe los dolores, daños, miedos y sufrimientos, algo que no se cumple en el caso de los toros de lidia.

5. De los programas taurinos en televisión a las normas deontológicas sobre los derechos de los animales
Para los programas televisivos la violencia en las corridas de toros no es un problema al no existir limitación alguna para su emisión, incluso se suelen emitir dentro del horario infantil, contrariando así la idea de priorizar en determinadas franjas horarias de emisión el interés pedagógico y la ausencia de violencia en imágenes y contenidos. Las cadenas públicas promocionan activamente la cruel fiesta de los toros con la compra de derechos de retrasmisión de las corridas de toros y con el aumento de retransmisiones, de programas y de sesiones informativas en telediarios sobre corridas de toros. Es necesario un código deontológico para la televisión pública en defensa del respeto y la protección de los animales.

6. Los amantes del bienestar de los animales somos muchos más.
Se da una creciente sensibilización sociocultural y rechazo de la violencia contra los animales junto a una opinión pública más escéptica y dispuesta a cuestionar las diversiones más crueles. Según los sondeos de opinión la afición por el mundo del toreo es decreciente y se limita a un sector poblacional de más edad. Crece el descenso del interés por este espectáculo medieval de tortura y muerte. Tampoco hay justificación para el apoyo gubernamental a la tauromaquia desde una perspectiva democrática, ni tampoco desde una perspectiva moral-racional. Sin embargo, los grupos de presión pro-taurinos, parecen salir ganando en un juego claramente antidemocrático. Es urgente un amplio debate público y multisectorial que implique un compromiso explícito e inequívoco sobre el problema taurino por parte de los partidos y programas políticos electorales. Las consultas populares y la democracia directa también pueden favorecer cambios en tradiciones festivas y leyes de prohibición más estrictas y eficaces.

7. De la “excepcionalidad” de la tauromaquia a una legislación a favor de la dignidad y los derechos de todos los animales
La legislación para la protección animal ha de fundarse en principios morales y racionales de justicia, coherencia e imparcialidad, y por encima de intereses sectoriales minoritarios. La excepcionalidad que hoy disfruta la tauromaquia  es una forma de injusticia animal y ha de estar recogida y sancionada en nuestro código legal. Para atajar la violencia contra los animales de cualquier especie debemos avanzar en la misma dirección que otros países de la Unión Europea como Alemania, Italia o el Reino Unido, y mejorar el estatuto y la consideración de los animales en España. Es preciso, condenar sin paliativos la tortura de cualquier ser vivo a nivel local, autonómico, nacional y europeo.
Tenemos que acabar con una legislación de protección animal que es inefectiva por ser incoherente y llena de excepcionalidades injustificadas. En particular, el código penal castiga el maltrato a animales con la excepción casi única de los abusos ocurridos en las corridas de toros. También resulta insensato desde la perspectiva ganadera y alimentaria, el hecho que la carne de lidia se destine al consumo humano a pesar de las condiciones de su sacrificio. El Código Penal también castiga con sanciones de tres meses a un año de cárcel el maltrato de animales domésticos, pero excluye su aplicación a los toros, las aves de cetrería y los animales exóticos o silvestres.
 
8. Prohibición de los espectáculos con animales para la seguridad de las personas
Junto al maltrato de los animales en los festejos taurinos tradicionales también se da un elevado e intolerable riesgo para la vida de las personas. Muchas muertes y heridos no se deben a imprudencias ni a la falta de condiciones físicas de los heridos o fallecidos, sino a las situaciones normales del propio festejo. Las medidas de seguridad establecidas en los reglamentos velan solo por las condiciones de las instalaciones y estructuras, y no por las personas que se encuentran en el recinto, ni por lo que sucede dentro del mismo. Resulta inadmisible, que se autoricen fiestas populares con la previsión fundada del número de personas que pueden morir. El alto riesgo para la vida de las personas, el elevado número de heridos y la perdida de vidas humanas, aconsejan la prohibición de este tipo de espectáculos.

9. Protección de la infancia ante los espectáculos taurinos
Es comúnmente aceptado que las personas menores deben ser protegidas de los contenidos y realidades que degraden la condición humana mediante diversas modalidades de violencia: criminalidad, asesinato, tortura, pornografía. Sin embargo, las corridas de toros son el único espectáculo violento en el que se permite la entrada a niños y niñas. Tan solo en Cataluña está  prohibido su entrada pese a ir acompañado de un adulto.
El espectáculo sangriento y de dolor de las corridas de toros afecta y construye la individualidad temprana de las personas, por ello, es necesaria la protección de los menores mediante la prohibición de su entrada a corridas de toros y a otros espectáculos de maltrato animal, vayan o no acompañados de adultos. La tarea educativa y socializadora ha de evitar la exposición de niños y niñas a prácticas de crueldad humana hacia los animales, como por ejemplo se muestra a través de fábulas, cuentos, dibujos y explicaciones. Muchas teorías pedagógicas entienden que la empatía y conexión con los animales constituye un recurso socializador y humanizador, e incluso terapéutico. El sistema de enseñanza ha de corregir los prejuicios especistas presentes en sus hábitos institucionales cotidianos y en sus programas curriculares, y ha de iniciar una alfabetización ecológica con una visión más realista de nuestras relaciones con el mundo vivo. 

10. De la promoción pública de la tauromaquia a la declaración de ciudades y fiestas no taurinas
Cada vez más personas reconocen que el dolor y la muerte de un animal por puro espectáculo no ha de darse bajo ningún pretexto. Cada vez más ciudades y pueblos de España adoptan iniciativas animalistas a favor del bienestar animal al declarar sus municipios como “ciudades no taurinas”: Es un paso alternativo encaminado hacia la prohibición total de la tauromaquia. Las instituciones y la regulación pública han de optar por los valores de vida animal y por una ciudadanía responsable, solidaria e innovadora en sus costumbres. La gestión pública local ha de dar respuestas ejemplares de protección animal y dejar atrás la tauromaquia como un hecho histórico de valor etnográfico pero moralmente inaceptable en nuestras sociedades.

Texto cortesía de:

Maru Vigo
Directora Nacional AnimaNaturalis Perú

Argumentos para ser Antitaurino


Argumentos antitaurinos


"Muchas veces, cuando tratamos de argumentar nuestra causa animalista, y frente a las estereotipadas y poco profundas aseveraciones de los aficionados al retrógrado espectáculo de las corridas de toros, nos podemos quedar bloqueados y sin saber qué decir. Sin embargo, existen argumentos a todas las falacias taurinas, de los que aquí exponemos algunos esperando que encontréis respuesta a todas estas falacias."

¿El toreo es cultura?

Según el diccionario, cultura "resultado de cultivar los conocimientos humanos y afinarse por medio del ejercicio de las facultades intelectuales del hombre". Es obvio que torturar a un animal por diversión no contribuye en nada a cultivar conocimientos.

Qué facultades intelectuales puede ejercitar la tortura de un animal? La evolución mental y crecimiento espiritual como seres humanos no pasa por las corridas de toros.

¿El toreo es arte?

Si se entiende por arte la habilidad para hacer una cosa, torear puede ser un arte pero también lo puede ser levantar una pared de ladrillos, estafar, etc.

"El hecho de que algunos artistas se hayan inspirado en las corridas de toros no hace de esta bárbara costumbre un arte. Otros muchos se han inspirado en la guerra, martirios de santos, etc… y esto no hace de estas actividades un arte."

El arte es creación, no destrucción.

¿El toreo es tradición?

También eran tradición los inescrupulosos combates a muerte de gladiadores esclavos en la época romana, y también es tradición la ablación del clítoris en algunos países. Por el hecho de que algo sea tradicional, no implica que deba ser conservado ya que puede consistir en prácticas monstruosas.

Muchas tradiciones han muerto gracias a la evolución y trascendencia del hombre y las corridas de toros deben seguirlas.
Como decía Manuel Machado: “Conservadores, sí; pero de la salud, no de la sarna”.

¿Los toros de lidia están hechos para pelear?

El toro es un animal rumiante, herbívoro y de una naturaleza poco agresiva, tiene mala vista y una capacidad limitada de enfocar.

La apariencia excitada y agresiva de los toros al entrar en la plaza se debe a que han pasado 24 horas en una caja de madera a oscuras siendo molestado de múltiples maneras (afeitado de los cuernos, sacos de arena sobre sus lomos, etc.). Segundos antes, se les ha clavado un lazo de color atado a un gancho metálico que les causa un considerable dolor en el lomo.

"Por tanto, el animal sale cegado por el sol, afectado por el dolor del lazo y la aparente bravura que muestra corriendo de un lado a otro es simplemente una desesperada búsqueda de una escapatoria las ocasiones en que el toro arremete contra las personas son contadas, la mayor parte del tiempo busca una salida y mira a su alrededor en un estado de confusión."

En su medio natural y si no teme por su rebaño, los toros se avendrán a comer apaciblemente de las manos de desconocidos. Existen fotografías de familias de ganaderos tomando su picnic dominical en un prado de toros bravos.

¿Sin corridas de toros se extinguirían los toros bravos?

Si sólo pudieran existir las especies de las que se obtiene provecho económico, porqué conservaríamos el lince ibérico?

"Los taurinos utilizan este nuevo argumento aprovechando que términos como extinción de especies y conservación están tan en boga para intentar "colar" las corridas de toros, si es que resultará que son ecologistas!"

Es más, el toro de lidia es el resultado de un proceso de selección y manipulación genética para lograr unas características físicas que varían de la especie original Bos Taurus. Por tanto, si efectivamente se extinguieran, no supondría ninguna desgracia para el ecosistema.

Vive de lujo hasta que muere en el ruedo

"Aunque algunos toros viven en la dehesa, la cría de los toros de lidia se está intensificando poco a poco, llegando a vivir muchos en condiciones similares a los animales destinados al consumo humano. "

Y aunque vivan cómodamente en las dehesas, acaso esto justifica que mueran durante una larga agonía de 20 minutos desangrados, con los músculos desgarrados y ahogándose en su propia sangre? Qué persona querría vivir lujusosamente durante unos años para morir así?

¿El toreo crea muchos puestos de trabajo?

También vive mucha gente del tráfico de drogas y de la pederastia y no por esto son aceptables estas actividades.

¿Es una lucha noble o el torero se juega la vida?

En una corrida, el toro no tiene ninguna posibilidad de salvar su vida. Se trata de una lucha injusta de la que el toro no saldrá con vida mientras que son limitadísimas las ocasiones en que los toreros han resultado heridos. Mueren miles de toros al año en corridas, y cuántos toreros? Según la revista "El Ruedo" mueren más toreros en accidentes de tráfico que en las plazas de toros.

A la mínima que el toro arremete contra el torero, salen a la plaza una decena de personajes para distraer la atención del animal que, en caso de sentirse acorralados, siempre pueden esconderse tras el burladero, dónde no llega el animal.

"De los pocos toros que son indultados, un 80% suele morir en los días posteriores debido a las heridas recibidas durante la corrida y a su infección. Si sobreviven, suelen tornarse solitarios, deprimidos y temerosos de los humanos.

¿El toro no siente?

El toro posee un sistema nervioso central y autónomo o visceral. Cómo no le va a doler la puya de 15 centímetros clavada en su lomo si su sensibilidad es tal que cuando se le posa una mosca en él, la espanta con la cola?

Existen numerosos informes científicos que demuestran la sensibilidad de estos animales. Es más, los toros tienen conciencia y pueden mostrar sentimientos e incluso reconocer a personas y lugares.

¿Y los animales de granja? o al final se consume su carne

Aunque demasiado a menudo los animales en los mataderos no son sacrificados de la manera más rápida y ética que existe, su padecimiento es menor y más breve que el de los toros torturados en las plazas ya que existen leyes obligando a su aturdimiento antes de la muerte. Si la crueldad y el ensañamiento con que se lleva a cabo la tortura de 20 a 30 minutos en las plazas tuviera lugar en un matadero, los responsables serían penalizados e incapacitados para llevar a cabo su trabajo.

Si les preocupa a los taurinos los animales de granja, cuánto más debería preocuparles los toros cruelmente torturados sin motivo alguno? Cuantos de ellos son vegetarianos? Como reza el dicho popular "lo malo en casa ajena no presta virtud a lo malo en casa propia".


Hay otros temas de los que preocuparse antes

Sí existen muchas formas de violencia hacia humanos y otros animales, pero esto no quiere decir que no podamos preocuparnos por el sufrimiento de estos seres. La solidaridad no tiene límites. Se puede preocupar uno tanto de los niños que pasan hambre y de los refugiados de guerra como del bienestar de los animales. Los que usan este argumento no suelen colaborar con ninguna ONG humanitaria.

"Las corridas de toros implican una violencia gratuita, una preocupante forma de diversión. "

Numerosos estudios científicos relacionan la violencia hacia los animales con la violencia hacia las personas. Es un hecho documentado que un alto porcentaje de los criminales más peligrosos habían maltratado animales en su juventud. Un gran numero de maltratadores de mujeres también han hecho daño a los animales de sus parejas antes de llevar su agresividad a la violencia doméstica o ya maltrataban animales de niños. Evitar la crueldad hacia los animales es un eslabón más la cadena de violencia que envuelve nuestra sociedad.

"Mahatma Gandhi", político pensador decía "El progreso moral y desarrollo de una nación se puede medir en la forma de tratar a sus animales".
Un país, como España no puede permitir la legalidad de esta barbaridad.

Peor es el boxeo

Los boxeadores suben al ring voluntariamente y su lucha sí es "justa" si se le puede llamar así, ya que los dos están en igualdad de condiciones. En cuanto uno de los jugadores no se encuentra en condiciones de seguir, puede "tirar la toalla" y rendirse.


Fuentes: Fundación Movimiento Antitaurino de Colombia, PACMA, Lección Antitaurina de Santiago Esteras Gil.



Josue Chavez
Coordinador y Representante Frente Anti-Taurino de chiclayo
informes telf:74- 494673 - 74-979231393
E-mail: frenteantitaurinochiclayo@hotmail.com
http://www.frenteantitaurinochiclayo.blogspot.com